Las celebraciones dedicadas al Apóstol, patrón de Santiago, de Galicia, y de toda España, tienen una duración aproximada de quince días. En estas fiestas conviven la solemnidad religiosa y oficial, el sabor popular, y la animación, que convierten a toda la ciudad en un gran festival.

El 24 y el 25 de julio son los días grandes. La noche del 24 hay un impresionante espectáculo de fuegos artificiales en honor al Apóstol, al tiempo que se quema el gran castillo de pirotecnia que imita la fachada gótica de la Catedral.

El 25, durante la misa solemne que se celebra en la catedral, el Rey o un delegado de la Casa Real hace la tradicional ofrenda al Apóstol Santiago. En esta misa se puede ver el botafumeiro, extraordinario incensario de gigantescas dimensiones, balancearse en la Catedral perfumándola y envolviéndola en un halo místico. El 25 es también el día de Galicia, con actos que congregan a miles de ciudadanos gallegos en la ciudad.

Cuando el 25 de julio coincide en domingo, se celebra el Año Santo Compostelano. Esta circunstancia se repite en ciclos de 6, 5, 6 y 11 años. 1993, 1999, 2004 y 2010 fueron Años Jubilares, y lo será nuevamente el 2021. En esos años la afluencia a la ciudad de peregrinos llegados de todo el mundo es aún mayor.