Jaén es el mejor punto de partida para conocer el aceite de oliva español, importante patrimonio natural, cultural y monumental. Se ofrece al visitante la mejor de las experiencias en la práctica del “oleoturismo”, todo ello a través de una amplia gama de servicios relacionados con la cultura oleícola.

Por sus alrededores, sin necesidad de recorrer más de 50 kilómetros, encontrarás empresas y cooperativas donde descubrir el proceso de elaboración de este “oro líquido”. La época ideal para visitar sus instalaciones es de noviembre a febrero, durante la recogida de la aceituna.

Pocas veces se tiene la oportunidad de fusionar los cinco sentidos con el destino elegido y esta es una de ellas. La majestuosidad de los campos, observar sus frutos y el proceso de elaboración de estos hasta verlo convertido en oro líquido, para nuestra vista. La cata de los mejores aceites y la más destacada gastronomía basados en ellos, un lujo para el gusto. El oído podrá escuchar las amables historias y la tradición que conservan sus gentes. El olor de los campos, de las almazaras y de los aceites será un deleite para el olfato. Siente en un spa los beneficios del aceite sobre tu cuerpo, siente el tacto de la excelencia.

En estos meses, además, disfrutarás de las tradicionales jornadas y fiestas gastronómicas que se celebran. Si tienes la oportunidad, no te pierdas la Fiesta de la Aceituna de Martos, el 8 de diciembre, en la que se reparte el típico “joyo” (pan con aceite, bacalao y aceitunas).

Cerca de Baeza, situado en una gran hacienda, tienes el Museo de la Cultura del Olivo. También te divertirás recorriendo, a pie o en bicicleta, la Vía Verde del Aceite: una ruta de 50 kilómetros que sale desde Jaén y pasa por localidades “aceiteras” como Torredonjimeno, Torredelcampo o Martos.

  • Cuándo se celebra: Noviembre
  • Dónde: Jaén