Entre las Rapas das bestas que tienen lugar en Galicia durante cuatro días, el primer viernes, sábado, domingo y lunes del mes de julio, el de Sabucedo (Pontevedra) destaca por haber conservado la pureza de la tradición. Declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, se remonta según la tradición oral, al período en el que la peste bubónica azotó duramente la región, hace más de cuatrocientos años.

Dice la leyenda que unas hermanas ofrecieron a San Lourenzo —patrón de la parroquia— dos de sus yeguas si las protegía de la enfermedad. Pasada la peste las mujeres cumplieron su promesa y entregaron los animales al párroco de Sabucedo. Con el tiempo los caballos se multiplicaron y son ya varias manadas las que viven en los montes de forma salvaje.

Este es el único curro en el que los aloitadores se enfrentan con los caballos de igual a igual, sin cuerdas ni palos, para inmovilizarlos y raparles las crines. Jóvenes de la parroquia se inician cada año en una tradición centenaria que llevan en la sangre, una forma de entender la vida en comunión con los caballos. Un código de acciones que aprenden desde niños, basado en la acción y colaboración de tres aloitadores, es la forma en que establecen la noble y peligrosa lucha con las bestias para conseguir vencerlas.