Noruega ha sido elegido en 2018 como el país más feliz del mundo teniendo en cuenta como criterios, la libertad, el bienestar, la salud y la generosidad. También se encuentran algunos de los paisajes más fascinantes del mundo: sus espectaculares fiordos, sus imponentes montañas, las impresionantes auroras boreales, la Laponia noruega, sol de medianoche… o preciosas ciudades como Oslo, que hacen del país el destino perfecto para los amantes de la naturaleza y los rincones insólitos.

Se puede viajar a Noruega tanto en invierno como en verano. El un fabuloso destino de aventura en Europa. La belleza de la vista de los fiordos desde la ribera de Aurland, atravesar las cimas del Parque Nacional de Jotunheimen, el excursionismo, el ciclismo y el rafting en verano, y el esquí, excursiones en trineo tirado por perros y moto de nieve en invierno.

Las ciudades como Oslo, Bergen y Trondheim están entre las urbes europeas más bonitas y los espacios urbanos, que en la mayoría de casos están rodeados de espectaculares paisajes,  merece la pena visitar por su diseño y belleza.

Su naturaleza es impresionante, pueden verse ballenas –jorobadas, cachalotes y orcas, según la temporada– en la costa, en el interior habitan renos salvajes, prehistóricos bueyes almizcleros, alces o zorros árticos. También está la observación de aves, desde los frailecillos a las aves marinas migratorias, pero, en la zona norte hay avistamientos de osos polares y morsas. Con estos reclamos te recomendamos la visita.