MTGlobal entiende los eventos y viajes corporativos como experiencias que transforman equipos y hacen que las personas se sientan cuidadas. Su propuesta combina creatividad, metodología y una cultura muy humana. Con la integración de Terra y un enfoque absoluto en la personalización, la compañía refuerza su posición en un mercado cada vez más exigente. Esta entrevista revela cómo proyectan ese valor en cada proyecto.
Desde tu rol como director comercial, ¿cómo defines la propuesta de valor de MTGlobal en el mercado MICE y Business travel?
Para mí es muy simple: en eventos, convertimos las reuniones de empresa en experiencias que realmente transforman equipos.
Y en business travel, hacemos que cada viaje profesional sea una extensión del cuidado que la empresa tiene hacia su gente. En un mundo cada vez más digital, creamos tanto momentos donde pasan cosas importantes como experiencias de viaje donde las personas se sienten valoradas.
Este año MTGlobal ha integrado a Terra. ¿Qué supone esta unión para la compañía y, especialmente, para la oferta de viajes de incentivo?
Es una unión que nos completa de verdad. Nosotros ya teníamos a Makers by MTGlobal para la creatividad y comunicación en eventos, pero Terra nos aporta años de experiencia y conocimiento real en viajes de incentivo. En un mercado tan competitivo, esta integración nos refuerza muchísimo.
Ahora podemos combinar la creatividad más fresca con la experiencia más sólida en incentivos. Es como tener lo mejor de dos mundos trabajando para el mismo objetivo.
En un mercado tan competitivo, ¿qué diferencia a MTGlobal frente a otras DMC y agencias MICE?
Nuestra obsesión por entender de verdad a cada cliente. No hay dos empresas iguales, por eso no hay dos propuestas iguales. Y además, tenemos algo que no se puede copiar: un equipo que vive cada proyecto como si fuera suyo.
¿Cómo trabaja MTGlobal para diseñar experiencias que no solo motiven, sino que también generen resultados medibles para las empresas?
Empezamos siempre por el «para qué». ¿Qué quiere conseguir realmente la empresa? ¿Mejorar la comunicación interna? ¿Lanzar un producto? ¿Premiar resultados? Una vez lo tenemos claro, diseñamos cada elemento del viaje para que contribuya a ese objetivo. Hemos evolucionado del storytelling al storyliving: ya no contamos historias bonitas, creamos experiencias que las personas viven de verdad y que se quedan grabadas para siempre. Y luego medimos: encuestas, feedback, indicadores de engagement… Los números no mienten, pero las emociones tampoco.
La logística y personalización son clave en los eventos corporativos. ¿Cómo asegura MTGlobal que cada experiencia supere las expectativas del cliente?
Con mucho mimo y mucha anticipación. Tenemos protocolos para todo, pero también intuición para lo que no se puede protocolizar. Cada proyecto tiene un responsable que se convierte en el mejor amigo del cliente durante esas semanas. Y siempre, siempre tenemos un plan B (y C) preparado. Murphy’s law existe, pero nosotros lo conocemos bien.
¿Qué papel juega la innovación y la sostenibilidad en la estrategia comercial de MTGlobal?
Son dos pilares fundamentales. Innovamos porque nuestros clientes necesitan experiencias que marquen la diferencia, no más de lo mismo. Y sostenibilidad porque es lo correcto, pero también porque las empresas lo demandan cada vez más. No es marketing verde, es responsabilidad real.
Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son sus retos y objetivos para posicionar a MTGlobal como referente del sector MICE e incentivos?
Queremos ser la primera opción cuando una empresa piense en experiencias transformadoras. No la más grande, sino la más respetada. El reto es seguir creciendo sin perder esa cercanía que nos caracteriza. Y expandirnos internacionalmente llevando nuestro sello de calidad y humanidad a nuevos mercados.
¿Cómo describe la cultura corporativa de MTGlobal y cómo impacta en tu forma de trabajar?
Aquí hay algo especial: trabajamos duro, pero nos divertimos haciéndolo. Hay complicidad real entre compañeros, nos cuidamos los unos a los otros. Eso se transmite a todo lo que hacemos. Es imposible crear experiencias emocionantes para otros si tú no vives emociones en tu día a día. Esta cultura me hace levantarme cada mañana con ganas de complicarme la vida por un cliente.
¿Qué momento o experiencia en tu carrera recuerdas con más orgullo y por qué?
Sin duda, el salto que di a algo tan dinámico como MTGlobal después de 19 años en una compañía con un enfoque más tradicional. Un momento de vértigo, pero también de crecimiento personal. Pasar de estructuras más consolidadas a un entorno donde la innovación se respira cada día, pero siempre con los pies en el suelo, ha sido transformador. Ese momento me demostró que las mejores decisiones profesionales a veces requieren valentía.
Personalmente, ¿qué tipo de experiencias o viajes te inspiran y por qué?
Tengo dos grandes pasiones: la gastronomía y los viajes. Me inspiran esas experiencias donde descubres sabores auténticos o donde te pierdes por mercados locales. Pero he aprendido que no necesitas recorrer miles de kilómetros para encontrar inspiración.
Mi mayor inspiración son mi mujer e hija, que me han enseñado que la mejor versión profesional surge cuando puedes ser tú mismo. Y esto es algo que en MTGlobal se cultiva igual: aquí no tienes que actuar, puedes ser genuino. Esos momentos reales son los que luego trato de replicar en cada proyecto que diseñamos.